prólogos

Cuando el dolor se transforma en acción transformadora

Alejandro Melamed 

Doctor en Ciencias Económicas (UBA), speaker internacional y consultor disruptivo. Autor de varios libros entre ellos Tiempo para valientes (2020) Diseña tu cambio (2019) y El futuro del trabajo y el trabajo del futuro (2017) 

 

Nos conocimos de casualidad, si es que existen las casualidades. Compartiendo un congreso en Guatemala, trasladándonos en el mismo bus hacia Antigua, decidimos sentarnos uno al lado del otro, casi mágicamente. Al rato María José comienza a comentarme una apasionante historia de vida. Después de escucharla con atención - y poder recuperarme del impacto-, mi respuesta inmediata fue: hay dos cosas que no puedes dejar de hacer, escribir un libro con tu relato y ofrecer una charla TED. 

María José es una persona muy especial: refinada, profunda, sincera, trasparente, profesional, familiar, cerebral y emocional a la vez. Sus palabras se transmiten con finura y con profundidad. Tiene la humildad para transmitir con extrema prudencia cada idea y la contundencia para decir mucho en pocas palabras. Escucha, procesa y luego ejecuta. Honra su pasado y proyecta su futuro con esperanza, sin por ello postergar su presente, el que vive en plenitud. Es alguien que inspira por la rápida cercanía que genera, por la riqueza de su bagaje, por su fortaleza mental, emocional y espiritual. 

Nos vimos muy pocas veces, hablamos otras tantas y, sin embargo, siento que nos conocemos de toda la vida. Su experiencia vital no deja de emocionarme, como la primera vez que la escuché. 

Nunca se propone dar lástima, ya que la misma lastima es una palabra que no existe ni en su vocabulario ni en su pensamiento. Siempre trata de poner las cosas en perspectiva y encontrarle un sentido. Su capacidad de reacción y ejecución es tal que logró transformar en un producto concreto su idea. Lo que era simplemente una ilusión, logró convertirlo en un proyecto y éste se concretó, en poco tiempo, en una realidad. 

Su libro es una amalgama de experiencia personal, relatos y herramientas concretas. Es un camino de aprendizajes y vivencias, una trayectoria de vida que intenta transmitir con sencillez y realismo. Con diferentes recursos, ofrece una posibilidad ante cada dificultad, con más preguntas que respuestas y con desafíos permanentes. 

Desde la teoría es bastante fácil hablar de resiliencia, florecimiento, renacer de las cenizas, la determinación, las elecciones, el coraje y las zonas de aprendizaje, la persistencia, el perdón, la aceptación, el propósito y el viaje hacia el interior. Sin embargo, hablarlo en primera persona, habiendo transitado cada una de esas etapas implica un acto de valentía (desde los valores!) y coraje (que proviene de cor-corazón). Y ahí está, desde mi punto de vista, el secreto de “Florecer en invierno”. Es un texto contado desde lo más profundo del corazón, fundamentado en valores muy saludables. 

Es un libro que, basado en esos valores que tanto distinguen a María José nos habla de corazón a corazón. Y cuando esa es la conexión que se genera entre el autor y el lector, se genera una fascinante relación que impulsa a comprometerse mucho más, a querer transitar cada página con afecto, con cariño y total respeto. Con esa mezcla de querer devorar rápidamente todas las páginas y, simultáneamente, aspirar a que el mismo no termine nunca. 

Porque es una historia muy rica y enriquecedora, porque nos podemos identificar rápidamente con la misma, porque podemos aprender mucho, porque marca un camino y porque muestra que nuestra propia vida puede girar 180o de un minuto para el otro, como aquel fatídico 28 de abril de 2001. Pero después de la noche más profunda, también emerge el día y está en cada uno de nosotros encontrar esas luces que poco a poco nos permitirán ir reponiéndonos, resignificando los hechos y encontrando esa luz para poder florecer en nuestros propios inviernos. Bendigo el momento de habernos conocido y la oportunidad de aprender tanto de un ser humano excepcional – en el más amplio sentido de la palabra-. De alguien que tiene la grandeza de convertir el momento más complejo de su vida en el inicio de una nueva etapa de expansión responsable e inspiracional. 

Ojalá podamos capitalizar parte de su recorrido para retribuir con actos generosos su generosidad y permitir el florecimiento de muchas personas, sobre todo de aquellas que estén pasando inviernos muy duros.